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Directiva de Lobos no me respondió: Jorge Ibarra

Antonio Zamora por Antonio Zamora
13 septiembre, 2020
en Deportes, Principal
Directiva de Lobos no me respondió: Jorge Ibarra
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Las últimas semanas han sido de incer­tidumbre y traiciones para Jorge Ibarra, quien supo ser el líder de Lobos BUAP hacia el ascenso a Primera División en 2017, por lo que tiene un cariño verdade­ro con el club, ello lo llevó a creer de más en Guillermo Aguilar, quien iba a enca­bezar el regreso de la Jauría en la Liga de Balompié Mexicano.

El Cholo fue uno de los anuncios bom­ba por parte de Aguilar y su directiva cuando preparaban la vuelta de los lobu­nos para participar en la LBM, lo cual ge­neró gran expectativa.

Sin embargo, en cuestión de días lo que parecía iba a ser un gran reencuen­tro se convirtió en desilusión, ya que el futbolista quedó a la deriva, una vez que la BUAP le negó la cesión de derechos so­bre la marca del club de futbol a Aguilar, debido a que no pudo demostrar solven­cia económica para administrarlo.

 

“LE DIJE SÍ SIN PENSARLO”

Una vez se concretó la desaparición del Ascenso MX para darle paso a la Liga de Expansión en abril, Ibarra fue parte del grupo de futbolistas que quedaron sin empleo, debido a las reglas del nuevo tor­neo que busca darles prioridad a los jóve­nes, por lo que inició la búsqueda de su si­guiente destino tras estar jugando un año en Venados de Mérida.

Sin embargo, cuando le hablaron para invitarlo a sumarse al nuevo Lobos BUAP, su corazón le ganó a la razón y dijo ‘sí’ sin pensarlo, ni razonarlo, debido al aprecio que lo liga con la escuadra en la que estu­vo durante cinco años.

“Me hablaron, me contactaron y me dijeron que me fuera para Lobos, me ha­blaron para el tema económico, yo accedí a bajarme, les dije que lo hacía por el ca­riño que tengo por la institución y por la ciudad, por el cariño de la gente y les dije que sí sin pensar”.

El encargado de contactarlo para reu­nir a la Jauría que le dio gloria a la insti­tución en 2017 fue Severo Galindo, quien trabajó por muchos años en Lobos y de­bido a la cercanía y una relación que en apariencia era de amistad que tenía con Jorge y otros jugadores como César Cer­cado y Daniel Tehutizil, se convirtió en el vínculo entre ellos y Guillermo Aguilar.

Pero esa camaradería se convirtió en traición, ya que cuando la Universidad decidió retirarle los derechos de marca a Aguilar, nunca se comunicó con Iba­rra para explicarle los pasos a seguir con la negativa del resurgimiento de Lobos.

“Severo tenía el contacto de nosotros y la confianza de tantos años en Lobos, él le dijo a Guillermo que nos podía contactar y arreglar el tema de los sueldos, cuando me habló me dijo que la idea era recons­truir a Lobos con la base anterior, pero que no había mucho dinero, yo le dije que me bajaba el sueldo, pero que fuera algo seguro. La verdad ya hablábamos como amigos, me decía: ‘Cabrón vente pa’ca, échame la mano, Guillermo está conten­to de que puedas venir, nos va a ir bien’, pero al final resultó que no había tanta amistad”, recordó.

Mientras las negociaciones seguían entre Severo e Ibarra para que se uniera a los licántropos, Cholo aceptó una ofer­ta de casi la mitad del sueldo que estuvo percibiendo en Venados de Mérida duran­te el año pasado, todo con tal de volver a la Angelópolis.

“La verdad es que sí hay mucha dife­rencia, aunque los sueldos en el Ascenso también se vinieron a la baja en los últi­mos años. Yo estaba ganando 130 mil pe­sos en Venados el año pasado, y yo venía a Lobos por 70 mil pesos, pero al final con tal de estar en Lobos accedí mucho para venirme también a Puebla, una ciudad que quiero mucho, a la institución don­de la verdad me fue muy bien. La diferen­cia de sueldos de lo que era el Ascenso con lo de la liga de expansión también es mu­cha, bajaron mucho”, apuntó.

NADIE LE DIO LA CARA

En junio, Guillermo Aguilar fue presen­tado como el empresario encargado de revivir a Lobos BUAP luego de la polé­mica venta de la franquicia que jugaba en la Liga MX, con la idea de que se in­corporara a la naciente Liga de Balom­pié Mexicano.

Si bien en un principio el Consejo Uni­versitario de la BUAP le dio el visto bueno y accedió a que se le otorgara a Aguilar los derechos de uso de marca y el comoda­to del Estadio Universitario, el 5 de agos­to, el mismo consejo le dio el pulgar abajo debido a que no cumplió con la documen­tación certificada para concretar la firma del contrato y acreditar con ello que tenía la capacidad económica para cumplir con los compromisos que adquiría.

Fue en ese momento que la incerti­dumbre se apoderó de Ibarra, quien por fin pudo entablar comunicación por pri­mera y única vez con Aguilar para saber si la propuesta seguía en pie, ya que el pacto solo había sido de palabra.

“Cuando empezaron a surgir las du­das de que si se quedaba o no, varios de los que ya estábamos hablados con Lobos comenzaron a moverse, pero yo me que­dé con la confianza que me habían tras­mitido, pensando en que se iba a arreglar el problema. Pero cuando se dio el retiro de la marca por la BUAP, hablé con el due­ño, fue la primera y única vez que hablé con él y fue por teléfono”.

“En ese momento me dijo que confiara en él, que me iba a integrar en la mudan­za, que no les quedara mal y ahí me con­fié, porque me dieron su palabra, enton­ces les dije que los esperaba, pero cuan­do se movieron a Zacatepec, empecé a ver que ya estaban presentando jugado­res, y aún así ni siquiera me echaron una llamada para decirme que no entraba en planes, nunca me volvieron a contactar”, narró.

 

PÉRDIDA DE OPORTUNIDADES

Debido al buen currículo que generó a lo largo de su carrera, Cholo tuvo varias ofertas a la par de la que le hicieron para reintegrarse a Lobos, pero todas las deses­timó esperanzado en que se pudiera con­certar la reunión lobuna.

Pero cuando se confirmó que la BUAP rompió relación con Aguilar y este con­virtió su franquicia en Lobos Zacatepec, Ibarra quedó a la deriva, ya que a pesar de que le habían pedido su confianza en el proyecto, ya no lo tuvieron en conside­ración para participar.

“Como el presidente ya no me contac­tó, por mis vías contacté con el vicepre­sidente Héctor Padilla para ver si me po­día ayudar en mi situación, me dijo que lo iba a checar, pero siguió pasando tiem­po hasta que llegó el punto que ya nadie me contestaba, hasta que logré hablar de nuevo con Héctor y le pedí que me habla­ra con honestidad para que yo me empe­zara a mover, para ver si todavía podría conseguir equipo, porque yo por querer ir a Lobos pues me cerré otras oportuni­dades porque me hablaban y les decía que ya estaba apalabrado con ellos”.

“Como en ese momento los equipos ya estaban cerrando planteles, sí les pe­dí ya molesto que me resolvieran si me iban a tomar en cuenta o no, para ver qué hacía. Fue hasta ese momento que ya me dijeron que no entraba en planes, que muchas gracias, entonces me empe­cé a mover, pero hasta la fecha no me ha salido nada”.

“Fueron dos semanas después de que se mudaron a Zacatepec que ya me dije­ron que ya no me tenían en considera­ción, pero hasta que yo los tuve que con­tactar, moverme para obtener sus teléfo­nos”, comentó.

Aunque allegados le advirtieron que tomara con cautela su relación con Agui­lar, Ibarra creyó más en la palabra, pero al final se llevó una decepción por la fal­ta de seriedad que tuvo el directivo, que por ahora seguirá su andar en el futbol en Zacatepec.

“En ese lapso que no sabía nada, ha­blaba con Severo y me decía que tranqui­lo, que él me avisaba, pero siguió pasan­do tiempo y nunca me dijeron algo con­creto, mínimo la decencia de decirme que no entraba en planes, pero ni eso pudie­ron hacer”.

“Cuando me dijeron que ya no entra­ba en planes ni siquiera quise contactar a Guillermo, ya me habían dicho que no, pero ahí me di cuenta que el señor no tie­ne palabra. Yo ya tenía algunas referen­cias de él por algunos compañeros y que me habían dicho que tuviera cuidado, porque en algunos acercamientos de otra índole les había quedado mal, pero yo les decía que no me había pasado nada ma­lo, todo se sabe en el futbol, al final resul­tó ser lo que me habían advertido”, dijo.

Dos días después de que el Consejo Universitario de la BUAP les negó los de­rechos de Lobos BUAP, Aguilar encontró su refugio en Morelos, para crear Lobos Zacatepec, a donde llevó parte de la es­tructura que ya había creado en Puebla.

El técnico Rodrigo Pony Ruiz y un grupo de futbolistas hizo la mudanza de la capital poblana a la ciudad more­lense, en donde han continuado con su preparación para debutar en la LBM, aunque Ibarra espera que a ellos sí les cumplan.

“No está respetando su palabra por­que esto que me hicieron a mí se lo hicie­ron a personal de otras áreas, de staff, que les habían prometido que se iban a ir con ellos a Zacatepec y resultó que ya no y to­da esa gente se quedó sin trabajo, porque igual que yo ya estaban esperanzados y confiados en que todo iba a seguir bien, desde utileros, doctores, marketing, co­municación, todos los que ya estaba tra­bajando con ellos”.

“Espero que ahora a los jugadores en Zacatepec sí les estén cumpliendo con lo que les ofrecieron, porque al final son co­legas míos y no me gustaría que sufrieron lo que yo”, señaló.

UN ÍDOLO SIN EQUIPO

Después de este trago amargo, no se rin­de y sigue en búsqueda de continuar con su carrera que inició en 2007 con Queré­taro, pero que en la Jauría vivió su mejor momento de 2014 a 2019, siendo la pro­pia Liga de Balompié o incluso el extran­jero sus posibilidades.

“Por ahora puede que tenga un último chance con un equipo en Liga de Balom­pié, si no, me están ofreciendo irme al ex­tranjero, no es algo seguro ni concreto, pero puede que salga algo en el extranje­ro, una oferta muy buena”, apuntó.

Y viendo a futuro, ha comenzado sus estudios en la Escuela Nacional de Direc­tores Técnicos, en la cual espera formarse como entrenador, aunque aún está dudo­so de buscar una oportunidad en el propio futbol mexicano o decantarse por las bases e involucrarse en el desarrollo de jóvenes.

“Ya Dios dirá si nos vamos al extranje­ro o nos quedamos en México. Quiero se­guir preparándome, por eso acabo de ins­cribirme al ENDIT para hacer la carrera de entrenador. No estoy tan seguro en es­te momento de entrar como técnico por­que está muy complicado el futbol, pero quiero tener mi título por si en algún mo­mento cambia mi opinión para estar pre­parado, y si no entro al futbol mi idea es transmitir lo que yo viví con chavos, en las escuelas”, indicó.

Capitán y figura de la escuadra que se ganó el ascenso en 2017, Jorge Ibarra confía en que en un futuro pueda regre­sar Lobos BUAP, pero con la esencia que tuvo durante su época dorada.

“Yo creo que en algún momento Lobos BUAP va a regresar y estoy seguro que lo van a hacer todo de forma correcta, por­que conozco al rector, a su hija Luza y sé que siempre han hecho las cosas bien y por eso les ha ido muy bien. Yo no dudo que el día de mañana vuelvan a tener un Lobos BUAP como se debe tener, con to­do el orden y necesario para un proyecto serio”, comentó.

 

AGRADECIDO CON EL CARIÑO DE LOS POBLANOS

Jorge Cholo Ibarra nació en Guadalajara, debutó en el máximo circuito en Queré­taro, pero encontró su lugar en el mundo en Puebla, donde se supo ganar el respe­to y sobre todo el cariño de la afición de Lobos BUAP, quien a pesar de que ya han pasado años de sus hazañas, lo siguen re­conociendo.

“La verdad es que me tienen mucho cariño, vas a algún lado, vas al súper y a pesar de que traiga el cubrebocas me re­conocen, es algo muy padre, ese recuer­do de haber hecho cosas buenas y que la gente te siga reconociendo”, finalizó.

Etiquetas: Ascenso MXGuillermo Aguilarjorge ibarraLiga de Balompié MexicanoLobos BUAP

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