Los 10 días de fiesta comenzaron el sábado pasado y el lunes toca llevar al dios de la sabiduría, la abundancia y la felicidad a un río, lago, fuente o playa para echarlo a la corriente y que se disuelva el barro colorido alejando la mala fortuna.

De panza abundante, la imagen con cabeza de elefante reclama una fiesta ruidosa, colorida, bien llevada con música de ritmo intenso.

Sello de India, pues. La emergencia sanitaria obliga al cierre precautorio de playas. Pero, ¿cómo detener al país más denso del mundo volcado en canto, danza y color? En el escalafón de dioses del hinduismo, Ganesh (a veces suena un poquito una “a”, final, como si fuera elefanta) es uno de los más taquilleros y hoy, ante el virus que tiene de cabeza al mundo, hace falta prosperidad.




