Rubén Salazar/Director de Etellekt/ www.etellekt.com [email protected] @etellekt_
P ese a que el voto democrático se afianza como la única vía legítima de competencia por el poder en México, el riesgo de ser candidato o aspirar a serlo, se incrementa.
Entre 2000 y 2021 perdieron la vida en atentados 144 aspirantes y candidatos: 98 en procesos federales, y 44 en procesos estatales no homologados (Etellekt Consultores. Base Histórica de Violencia Política). ¿Cuáles son los riesgos de seguridad del próximo proceso electoral? De acuerdo con los patrones analizados:
- Cuando se compite por un cargo municipal. La mayoría de los aspirantes y candidatos asesinados (116) se postularon por alcaldías, regidurías y sindicaturas (80.5%); 22 lo hicieron por diputaciones locales (15%) y seis más por diputaciones federales (4%). Sin embargo, han perdido la vida únicamente dos aspirantes y candidatos en Durango, a las alcaldías de San Dimas y Lerdo (2013).
- Cuando se compite por una gubernatura habiendo divisiones intrapartidistas o al no pactar con el crimen. Hay dos casos: los asesinatos del perredista Armando Chavarría Barrera, aspirante a la gubernatura de Guerrero (2009); y el candidato del PRI a gobernador de Tamaulipas, Rodolfo Torre Cantú (2010). Las líneas de investigación apuntaron al entorno político de Chavarría y a represalias de un cártel a Torre Cantú, por rechazar sus peticiones. Ambos casos siguen impunes.
Aunque no es alto, no es descartable el riesgo de magnicidio para la elección del 2022, considerando los siguientes factores: las divisiones del PAN para designar candidato a gobernador en Aguascalientes y las disputas de cárteles dominantes por el control de los puertos y puntos fronterizos en Tamaulipas y Quintana Roo, así como del robo de combustibles en Hidalgo.
- Cuando se es opositor a los gobiernos estatales o municipales. En los comicios de 2021 hubo 31 candidatos y aspirantes asesinados que buscaban ser ediles, 90% de los mismos eran opositores a los alcaldes de sus municipios. En el mismo proceso, Etellekt registró 30 agresiones globales –principalmente amenazas– en contra de candidatos a gobernador, en 12 de las 15 entidades en las que se votó por el titular del Ejecutivo estatal, y 93% se dirigieron a opositores a los gobernadores en San Luis Potosí, Chihuahua, Sinaloa, Tlaxcala, Michoacán, Nayarit, Guerrero, Colima, Nuevo León y Querétaro. El restante 7% afectó a los candidatos del mismo partido del gobernador en Baja California Norte y Campeche.
Tomando en cuenta encuestas recientes, que dan la ventaja a los candidatos de Morena en cinco de las seis gubernaturas por las que se votará en 2022, excepto Aguascalientes, sus candidatos y otros más que declinen en su favor, podrían ser los más vulnerables en la próxima contienda.
- Cuando se realizan actividades proselitistas en ciudades con alta incidencia de homicidios dolosos. La violencia letal no sólo alcanzó a candidatos en ciudades pobres o de baja concentración poblacional. De los 36 aspirantes asesinados en el proceso 2020-2021, destaca el caso de un candidato a diputado estatal, asesinado al intentar defender a una mujer comerciante de una banda de asaltantes, en Monterrey, Nuevo León. En las ciudades con mayor violencia homicida del país, la seguridad de los candidatos a gobernador puede quedar expuesta en municipios como Reynosa y Ciudad Victoria, en Tamaulipas, así como en Benito Juárez, Solidaridad, Tulum y Othón P. Blanco, en Quintana Roo.
Para la elección a munícipes en Durango, las localidades más expuestas son la capital de Durango, Gómez Palacio, Tamazula, Mezquital, Lerdo, Pueblo Nuevo, San Dimas, Guanacevi, Cuencamé, Papasquiaro y Canelas.
Finalmente, otro factor no menos importante es el presunto rol desempeñado por los cárteles en favor de los candidatos de Morena, denunciado por los dirigentes de la coalición Va por México, irónicamente, en entidades gobernadas por los mismos partidos que la integran, como Sinaloa y Guerrero. Aún sin tener las pruebas o evidencias que lo acrediten, lo cierto es que la política de “abrazos no balazos” puede resultar una bandera electoral sumamente apetitosa para los grupos del narco hegemónicos, que no dudarán en respaldarla en 2022, si de ello depende la protección institucional necesaria para expandir y hacer viables sus negocios ilícitos.
Los carteles no buscarán imponer o quitar a candidatos, sino ofrecer apoyo a quienes encabecen las preferencias, con la finalidad de tener un acuerdo o pacto con la autoridad que resulte electa.
Previo al inicio de las campañas de 2022, el presidente Andrés Manuel López Obrador, en su visita a Michoacán, ha mandado un mensaje que parece dirigido a grupos criminales y no únicamente de ese estado: “Pacificaremos sin confrontar a grupos criminales”.
Tras la declaración, todo indica que los candidatos de Morena navegarán en aguas turbulentas, con el salvoconducto presidencial.