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Las mañaneras, su éxito

Crónica Puebla por Crónica Puebla
30 octubre, 2020
en Opinión, Política
Las mañaneras, su éxito

FOTO ARCHIVO CUARTOSCURO

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Por: Jorge Alberto Calles Santillana

El modelo de comunicación de Andrés Manuel , cuya base fundamental lo constituye la conferencia matutina, ha resultado exitoso y explica en buena medida su popularidad. ¿Por qué? Eso es algo que todos nos preguntamos.

Entre otras razones, Andrés Manuel re­chazó priorizar medidas de prevención frente al COVID-19 para para no tener que dejar de aparecer todas las mañanas frente a las cámaras de televisión para transmitir sus mensajes políticos. Gobier­na hablando. Habla gobernando. El mo­delo comunicativo de conferencias matu­tinas no es nuevo para López Obrador. Lo empleó, con mucho éxito, cuando fue go­bernador de la Ciudad de México.

La presencia diaria frente a los medios le significó una amplia cobertura perio­dística que le otorgó mayor visibilidad pú­blica de la que ya gozaba y le permitió crear una imagen de político cercano a la ciudadanía.

Varias razones explican el éxito de es­te proyecto comunicativo. La primera de ellas, sin duda, es que ha convertido a la figura presidencial en una imagen per­manentemente visible y cercana. Nunca antes en México, un presidente se había mostrado tanto a la ciudadanía. Si bien la figura presidencial tenía presencia re­currente en el escenario político del país, la ciudadanía sólo podía verla a través de tomas cortas en los diferentes noticieros.

Ahora, todos los mexicanos sabemos que lo primero que veremos todas las ma­ñanas al encender nuestros televisores se­rá la imagen del presidente. Antes, veía­mos al presidente actuando y leyendo dis­cursos previamente elaborados ante au­diencias cuyos intereses particulares ha­bían suscitado tales encuentros con él.

Ahora, la charla del presidente es es­pontánea y frente a periodistas que su­puestamente lo cuestionan sobre los asuntos del interés general. Romper con el modelo institucional de presidente dis­tante y acartonado ha sido uno de los principales aciertos de este modelo co­municativo. Especialmente, cuando Pe­ña Nieto –el anterior presidente– había explotado el modelo institucional agre­gándole toques clasistas y de frivolidad.

Andrés Manuel, autoproclamado hombre de pueblo y gobernante del pue­blo, destruyó esa imagen y con su fama de honestidad, su cara de abuelo, su hablar pausado y su estilo de vestimenta común y corriente forjó una nueva imagen presi­dencial, la de un presidente que está ahí, desde temprano, atendiendo los asuntos del pueblo.

El manejo retórico de la corrupción y sus repetidas referencias a su supuesto combate permanente son, quizás, los pi­lares sobre los que le éxito del modelo se sustenta. La corrupción es un fenómeno con tal presencia en México que el con­cepto ha rebasado su realidad y converti­do en entelequia.

Así, un presidente surgido del pueblo y comprometido con él, tiene todo a su favor para fortalecerse con un discurso anticorrupción. Andrés Manuel se des­pierta muy temprano para comunicar a su pueblo que toda acción por él empren­dida no tiene otro fin sino cortar de tajo esa corrupción que sólo ha enriquecido a una casta y acarreado sufrimientos y padecimientos a los demás. Debido a que ha construido una imagen de cercanía y transparencia, goza de credibilidad. En esa medida, cualquier decisión que tome –sin importar cuál– tenderá a ser acep­tada si es enmarcada dentro del combate a la corrupción. De la mano aparece un tercer factor que explica el éxito discursi­vo mañanero: la simplicidad.

En un mundo complejo en el que los asuntos públicos son cada vez más com­plicados y difíciles de entender, el recurso de la simplicidad augura el éxito en la co­municación. Es posible que mucha gente no supiera siquiera que en México exis­tían fideicomisos que estaban destinados a sostener proyectos de largo plazo, libres de los vaivenes presupuestales guberna­mentales. Sin embargo, hoy, la gran ma­yoría está convencida de que eran formas soterradas de enriquecimiento. Eran bol­sas de corrupción ideadas por y para co­rruptos. Con golpes de simplicidad, la rea­lidad adquiere sentido y es fácil promover la adhesión a la narrativa rescatadora y purificadora. Esto es lo que persigue el modelo comunicativo lopezobradorista.

La simplicidad no sólo facilita el enten­dimiento de asuntos complejos cuya com­prensión cabal requiere, además de cono­cimientos muchas veces especializados, esfuerzos de comprensión más allá de los requeridos por el sentido común. Contri­buye también a pensar que las causas de los problemas son inmediatamente iden­tificables y sus soluciones sencillas y de efectos inmediatos, casi mágicos. Ésta es una cuarta razón. A López Obrador no le ha resultado difícil convencer a la ciuda­danía que nuestro subdesarrollo es pro­ducto de la corrupción de los políticos de antes, lo que a su vez fue causado por un neoliberalismo cuya única orientación era el consumismo y la degradación so­cial. Acabar con el neoliberalismo y la corrupción han sido, pues, batallas que él ha emprendido, si bien sólo desde y en la tribuna, pero que han tenido la capa­cidad de hacer pensar a una buena pro­porción de los mexicanos que viven ya un país diferente.

Con este discurso simplificador aplica­ble a todo tema de la vida política y social, López Obrador toca con éxito nuestra sen­sibilidad popular: nos recuerda que des­de la época de la Conquista hemos sido víctimas y que dejaremos de serlo hasta que reclamemos lo que nos han robado y nos pertenece. Nada nos hace sentir me­jor que alejar de nuestra conciencia to­da responsabilidad de ser. La culpa es de otros, no nuestra.

Mejoraremos en la medida en que exi­jamos lo nuestro. Y lo más importante: ya ha llegado al poder ese ser que está dis­puesto a reclamar por nosotros, ese ser que nos exime de actuar.

Lo único que tenemos que hacer es otorgarle nuestra venia para que en nues­tro nombre exija, reclame, componga. El futuro será nuestro sin necesidad de ha­cer mucho. Por eso este modelo de comu­nicación es y seguirá siendo exitoso.

Etiquetas: AMLOconsumismomañaneraspoliticasociedad

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