Interés público
Víctor Reynoso / Profesor de la UDLAP
Dejo de lado la tentación de comentar sobre el presidente de la República que, como suele ser, atrae nuevamente los reflectores. Continúo con una reflexión iniciada la semana pasada.
Comenté entonces un spot de Morena, comento ahora uno del Partido Acción Nacional (PAN). Aunque supuestamente esa propaganda es interna, pues todavía no estamos en campañas, al estar dirigida a un público abierto cumple la función de comunicar al partido con sectores amplios de la población. Nos dicen qué quiere decir el partido a los ciudadanos. También qué dice involuntariamente.
El spot del PAN se centra en Morena. Siguió la lógica que muchos proponía: no atacar al presidente, sino a su partido y a sus políticas. Por un lado, no es recomendable atacar a un presidente que tiene más del 60% de popularidad, no es conveniente para sus adversarios “ponerlo en la boleta” de las elecciones de 2021.
La intención es dejar fuera de esa boleta a López Obrador y dejar a Morena y a las políticas del gobierno federal.
El mensaje panista sigue el principio de que “lo que resiste, apoya”. En este caso el apoyo es el partido en el gobierno, Morena. “Con Morena, México pasó de estar mal a estar peor”, comienza. “Mal en economía, seguridad y salud”, precisa el video. Ese es el eje principal de esta propaganda.
Un eje secundario es bastante obvio, aunque quizá involuntario: todas las imágenes son de clase media o de clase media alta. Un boliche, un ciclista deportivo bien equipado, el interior de un edificio moderno, una joven mujer en un gimnasio.
El problema no es lo que se incluye con estas imágenes, está en lo que se excluye: la mayoría de la población del país. La clase media ahí presentada es un porcentaje importante de la población del país. Es importante también cualitativamente.
Pero es mucho lo que deja fuera en cantidad y en calidad.
Este partido parece estar viendo solo un sector del país y dejando de lado a los demás. Si sólo ve a este sector como partido de oposición, es probable que también se centre en él a la hora de gobernar.
Un tercer rasgo: el presidente nacional del partido aparece en dos ocasiones. No es el centro del mensaje, pero quizá convendría mayor discreción, cuando los dirigentes partidarios han sido acusados, con buenos argumentos en algunos casos –como el del PAN–, de utilizar a sus organizaciones para sus fines personales, no para el interés público.