• Nuestros Sitios
    • La Crónica CDMX
    • La Crónica Querétaro
    • La Crónica Jalisco
    • La Crónica Morelos
viernes, junio 5, 2026
Presidente y Dir. General: Jorge Kahwagi Gastine
Sin resultados
Ver todos los resultados
Crónica Puebla
  • Inicio
  • Nacional
  • Metrópolis
  • Ayuntamiento
  • Gobierno
  • Política
  • Academia
  • Mundo
  • Escenario
  • Deportes
  • Inicio
  • Nacional
  • Metrópolis
  • Ayuntamiento
  • Gobierno
  • Política
  • Academia
  • Mundo
  • Escenario
  • Deportes
Sin resultados
Ver todos los resultados
Crónica Puebla
Periodico
Inicio Soliloquio

Pertinente, la prórroga de la BUAP

Felipe Flores por Felipe Flores
15 enero, 2022
en Soliloquio
Pertinente, la prórroga de la BUAP
Compartir en FacebookCompartir en Twitter

Este viernes, la Benemérita Univer­sidad Autónoma de Puebla anun­ció que pospondrá hasta nuevo aviso el regreso a las clases pre­senciales, que tenía previsto iniciar el próximo 24 de enero.

La decisión, recomendada por la Co­misión Institucional para el Seguimiento y la Evaluación para la Pandemia por la COVID-19, se sustenta en el eviden­te aumento exponencial de los casos de contagio.

Bajo la óptica de que la propagación del virus, con su variante Ómicron, es irrefre­nable y alcanza cifras históricas, de lo que se trata ahora es brindar la mayor protec­ción a la comunidad universitaria y a sus familias.

Justo el día del aviso que prorroga su re­torno a las aulas, autoridades sanitarias locales reportaron la detección en Puebla de 650 casos, cuando la cifra era de ape­nas 40 durante los primeros días del año.

En consecuencia, la BUAP informó también que los cursos continuarán en línea en los niveles medio superior, supe­rior y postgrado, en tanto que las activi­dades presenciales en prácticas clínicas y de investigación continuarán con afo­ros mínimos.

Con esa misma visión, otros centros educativos particulares –en Puebla y en el país– también están ajustando de última hora sus modelos de presencialidad y re­curriendo –de nueva cuenta– a las alter­nativas virtuales.

Tales medidas parecen pertinentes frente a la evidencia de que los contagios irán en ritmo ascendente, al menos du­rante las dos semanas siguientes, si bien se mantienen estables las cifras de hospitali­zaciones y decesos debido al efecto protec­tor de la vacunas.

Aun en esa lógica de preservar la salud de miles de estudiantes, profesores y admi­nistrativos, asumir una decisión de ese ca­libre no parece cosa fácil, pero en el caso de la BUAP se explica en abundancia.

Además de hacerlo en el marco de su autonomía y en el contexto de la autorre­gulación que actualmente rige en la enti­dad, la medida fue ponderada en función de lo que actualmente está ocurriendo en torno a la pandemia. Las cifras hablan por sí solas.

No obstante, esa visión en la toma de decisiones de manera responsable no siem­pre es compartida. No al menos por el go­bierno federal, al que incomoda que las clases presenciales seas pospuestas.

Recientemente el presidente Andrés Manuel López Obrador había urgido a las universidades públicas del país a retomar las clases presenciales. En concreto aludió de manera directa a la Universidad Nacio­nal Autónoma de México (UNAM), como máxima casa de estudios, y la que mayor número de estudiantes concentra.

Ese llamado fue refrendado apenas por la jefa de Gobierno de Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, quien pidió reflexio­nar sobre el impacto que causa a los estu­diantes mantenerse alejados de las aulas y de la convivencia social.

Esa disyuntiva no es sencilla, pero se di­ficulta más cuando va acompañada de cri­terios políticos, distorsiones de la realidad o un ánimo incomprensible de minimi­zar los efectos de la pandemia, agudizados ahora ante embestida de Ómicron.

El tema exige seriedad, no trivialidades como comparar esa variante con una “gri­pita” y minimizar sus efectos para no aler­tar a la población.

No debiera darnos risa, sino vergüen­za que el mismo presidente López Obra­dor transmita en sus redes sociales que ha evolucionado de su segundo contagio de COVID-19 con vapoRub, té con miel y caricias.

Sesgar de ese modo la emergencia sani­taria no parece ser el mejor mensaje para la población. No cuando en la víspera se ha registrado un nuevo pico de contagios con más de 44 mil nuevos casos confirmados en un solo día, lo que ha provocado nueva­mente tumultos ante el incremento en la demanda de pruebas anti-COVID.

Además de seriedad, hoy en día se exi­ge mucho más responsabilidad de los ser­vidores públicos que debieran ser el ejem­plo a seguir.

Un ejemplo que contrasta realidades es lo que ocurre en Reino Unido, donde se es­tá exigiendo la renuncia del primer minis­tro Boris Johnson, por haber organizado el año pasado un festejo con sus colaborado­res en plena crisis sanitaria.

Y aunque el funcionario pidió discul­pas de manera pública, su dimisión pare­ce inevitable ante la reprobación social de su proceder.

Aquí, en cambio, se soporta y has­ta se solapa la ineficacia de quienes li­deran el combate contra la pandemia. Hugo López-Gatell Ramírez es el mejor exponente.

El subsecretario de Prevención y Pro­moción de la Salud federal ha sido recu­rrente en sus torpezas, ha sido señalado reiteradamente por negligencia y pésimo manejo de la pandemia.

Entre sus yerros destaca haber pronos­ticado, a mediados de 2020, que en un es­cenario catastrófico llegaríamos en el país a unas 60 mil muertes. Hoy ya son más de 300 mil.

Y qué decir cuando aseguró que al pre­sidente López Obrador lo protegía contra la COVID su fuerza moral, cuando declaró que el uso del cubrebocas no era indispen­sable o cuando descartó que los menores de edad fueran inmunizados.

Esas y otras tantas barbaridades son in­aceptables y deberían ser suficientes para destituirlo, pero el funcionario sigue cam­pante en su cargo y no rinde cuentas ni al Congreso, donde se le ha requerido de mo­do insistente.

Ante esa falta de liderazgo y de la tri­vialidad de quienes a nivel federal condu­cen las estrategias contra la pandemia, lo que cabe es que los diversos actores socia­les retomen el timón para evitar desvaríos.

En esa escala de responsabilidades es­tán las instituciones, públicas y privadas, con una autorregulación pertinente y sen­sata, donde el cuidado de la salud sea la premisa fundamental.

De ahí la pertinencia de aplazar un re­torno masivo a las clases presenciales, lo que incrementaría sustancialmente la mo­vilidad de miles de personas.

Ya veremos dentro de un plazo no muy largo, en el que se confía que –pese a todo– el panorama será mejor.

Etiquetas: BUAPClaudia SheinbaumGobierno de Ciudad de México

Publicación anterior

Anuncian Feria de Créditos PYME

Siguiente

Violencia contra alcaldes: crisis política y narcoestado

Siguiente
Violencia contra alcaldes: crisis política y narcoestado

Violencia contra alcaldes: crisis política y narcoestado

Columnistas

Arturo Luna Silva

Arturo Luna Silva

Garganta Profunda

¿POR QUÉ PUEBLA NO FUE SEDE MUNDIALISTA?

Guillermo Pacheco Pulido

Guillermo Pacheco Pulido

Es Relativo

Científicos internacionales orgullo de Puebla

logo
cuan138
1 win пинап бетвиннер aviator game лаки джет 1win

Categorías

  • Academia
  • Al oído
  • Ayuntamiento
  • Bienestar
  • Cultura
  • Deportes
  • Entretenimiento
  • Es Relativo
  • Escenario
  • Garganta Profunda
  • Gobierno
  • La Quinta Columna
  • Metrópolis
  • Mundo
  • Municipios
  • Nacional
  • Negocios
  • Opinión
  • Política
  • Portada
  • Principal
  • Sin categoría
  • Soliloquio
  • Sucesos

Versión impresa

version impresa

Nosotros

Presidente y Dir. General: Jorge Kahwagi Gastine
Vicepresidente: Jorge Kahwagi Macari
Subdirector y Gerente General: Rafael García Garza

  • Nuestros Sitios

© 2019 La Crónica Puebla.

Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Inicio
  • Nacional
  • Metrópolis
  • Cultura
  • Academia
  • Negocios
  • Mundo
  • Escenario
  • Deportes
  • Opinión
  • Bienestar
  • Sucesos

© 2019 La Crónica Puebla.