Ni predicciones ni pronósticos, la medición de la opinión pública pulsa lo que sucede en el momento y entre más lejano el futuro, menos posible es que se cumplan escenarios, sobre todo porque en política todo puede cambiar de un momento a otro.
Ese es el expertise de Rodolfo Rivera Pacheco y lo aclara antes de plantear certezas: “2021 es una elección intermedia, legislativa en todo el país, en la mayoría de los estados se votan alcaldías, y en 15 entidades, gubernaturas; no hay el interés en votar que en 2018 hizo ganar en forma contundente a Morena y a Andrés Manuel López Obrador”.
En segundo lugar, el propio presidente, “ verdad de Perogrullo, ya no va a estar en las boletas y eso merma el entusiasmo de la gente y deja a los candidatos de Morena sin el empuje que, aún no reconocen, los hizo ganar”.
La estrategia publicitaria de López Obrador, explica, fue convencer al elector de votar todo Morena. “En Puebla he medido que la gente ni siquiera sabe quién es su diputado, ni su alcalde que ganó por Morena, aunque votaron por ellos, ¿por qué?, porque votaron por López Obrador, por Morena parejo. El famoso eslogan seis de seis funcionó”.
El especialista en medición de la opinión pública cree que 2021 va a ser una elección mucho más competida porque los gobiernos de Morena “se han desgastado mucho en año y medio como tal de gestión; dos años de victoria pero año y medio de gestión”.
La Presidencia y el propio López Obrador han incumplido lo que en campaña prometieron, encuadra Rivera Pacheco: “Se da el síndrome de cualquier perfil carismático; suele ser muy buen candidato, pero no muy buen gobernante. No puede cumplir todo lo que prometió, las expectativas fueron altísimas”.
A nivel estatal también ha ocurrido, describe: los gobiernos no han hecho lo que la gente estaba esperando y por eso “Morena ya no trae esa misma fuerza; ha perdido mucho empuje”.
El aderezo de 2021: el “terrible 2020, que marca a gobernantes: en todo el mundo, los electores los culpan de la pandemia, un poco en forma injusta porque no fue creación ni culpa de López Obrador en México, Bolsonaro en Brasil o Trump en Estados Unidos, simplemente les tocó a ellos la mala suerte que ocurriera durante sus mandatos”.
Afirma que demasiado muertos, demasiados problemas y el tamaño de la crisis, “que aquí será de una caída del PIB de más de 10 por ciento, de 11 o 12, literalmente una caída histórica y la más fuerte que hayamos vivido desde el México posrevolucionario. Y ahora nos enteramos de todo, estamos relacionados todos con los procesos económicos”.
Y este entorno adverso resultará en “un fuerte voto de castigo para los gobiernos”, sobre todo porque la gente vota “en contra de” más que “a favor de”.
“Seguramente habrá un voto de castigo contra Morena, como a finales de los años 90 contra el PRI, por la crisis del 94. Aquí en Puebla fue la primera vez que ganó el PAN en la ciudad, y fue preámbulo para que en 2000 el PRI perdiera la Presidencia”.
Cuando más se afecta el bolsillo a la gente, más vota en contra de un gobierno, sostiene.
“Si pones todo esto en una licuadora y lo vacías en un vaso, tenemos este coctel del 2021: poca participación, malas gestiones gubernamentales, afectados por la pandemia y una gran crisis económica”.
Y añade el desglose: Morena no va a arrasar, nadie lo hará; esta es una elección demasiado competida.
Por medios electrónicos, Rivera Pacheco realiza focus groups en cuyos resultados se basa para apuntar: Morena ganará algunos distritos y retendrá municipios, pero no necesariamente se va al último lugar. El PAN ganará distritos donde los alcaldes morenistas no han hecho buen papel.
Y al PRI no lo da por muerto.
“En el 2000 todos lo matamos y enterramos, pero se fue recuperando, siguió gobernando estados y desde ahí fraguó candidatura y ganó la Presidencia en 2012. Aquí, el PRI todavía gobierna 77 algunos de sus ediles son buenos operadores, o la mayoría y tienen un poco de recursos, de modo que entonces el PRI puede ganar alguno que otro municipio y hasta algún distrito, aunque lo veo complicado, puede ocurrir”.
La competencia se vislumbra mucho más cerrada de lo que espera Morena y el PAN no va a arrasar como lo está imaginando, afirma el especialista.
“En mis más recientes encuestas traigo más bien empates en muchos lugares. Y el PRI irá subiendo poco a poco, pero así ocurrió en el 2000, poco a poco fue recuperando terreno y terminó ganando la Presidencia; aquí no hay nada seguro ni escrito y todo puede cambiar”.